El objeto mas gracioso!
Cual es el objeto mas gracioso?
- la escoba..y porque?.
porque siempre va-riendo
Cual es el objeto mas gracioso?
- la escoba..y porque?.
porque siempre va-riendo
Se encuentran dos niños y uno le dice al otro:
- Mi papá me compró un perro que sabe leer.
- A ver, le contesta el otro, entonces ponen al perro frente a un
periódico y después de un rato, le pregunta el amigo:
¿Qué es lo que dice?
y le contesta:
Te dije que mi perro sabe leer. ¡No hablar!
Mi mujer y yo, siempre que salimos, caminamos tomados de la mano…
Si la suelto, se pone a comprar…
Jaimito, ¿Por qué llegas tan tarde?
Por el rotulo en la calle.
¿Cuál rotulo?
El que dice: “Escuela adelante, vaya despacio”.
Está Jaimito en la escuela y le pregunta la profesora:
- A ver Jaimito, dime una palabra que tenga 5 “i”.
Y Jaimito le responde:
- Pero profesora, eso es dificilísimo.
- Muy bien Jaimito, muy bien.
La mujer está desnuda, mirándose en el espejo de la habitación.
No está feliz con lo que ve y dice al marido:
“Me siento horrible; parezco vieja, gorda y fea. Realmente
preciso de un elogio tuyo”
El marido responde: “Tu vista está cerca de la perfección”.
Llevé a mi mujer al restaurante.
El camarero anotó primero mi pedido:
“Quiero chuletón poco hecho, por favor.” El camarero pregunta:
“¿El Señor no está preocupado por la vaca loca ?”
“No, ella misma puede hacer su pedido.” – respondí.
Una maestra nueva, trata de aplicar sus cursos de Psicología.
Comienza su clase diciendo:
- Todo aquel que crea que es estúpido, que se ponga de pie.
Luego de unos segundos de silencio, Jaimito, se pone de pie.
La docente le pregunta:
- Jaimito, ¿crees ser estúpido?
- No, señorita…, pero me da pena verla parada solita…
Tres amigos están conversando en un bar sobre sus esposas.
Uno dice: Anoche le dije a mi mujer que en la casa
yo era quien mandaba. Ella no estuvo de acuerdo, así que nos
sentamos a hablar, y decidimos tomar las decisiones entre los dos.
El segundo dice: Pues anoche le dije a mi mujer que en la casa yo
era quien mandaba. Ella no estuvo de acuerdo, empezó a gritarme
hasta que me cansé y le dije que hiciera lo que quisiera.
El tercero se queda en silencio, hasta que los otros le preguntan:
¿Y tú no tienes problemas con tu mujer? Bueno, anoche le dije a mi
mujer que en la casa yo era quien mandaba. Ella no estuvo de
acuerdo, pero en media hora ya la tenía caminando a
gatas por la casa.
Los otros estaban asombrados: ¿Y entonces qué pasó?
Bueno… entonces ella gritó: ¡Sal de debajo de la cama y
pelea como un hombre!
Sale el médico de revisar al esposo y habla con la mujer:
- Mire señora, la verdad, el aspecto de su marido no me gusta nada.
- La verdad doctor, a mí tampoco, pero es tan bueno con los chicos..